• Josefina Fabián

 

Sin saber por quién preguntar y viendo salir a un muchacho de una casa con el zaguán abierto le hacen la siguiente pregunta – “¿de casualidad aquí vive alguna señora a la cual poder entrevistar?”

El joven tocó una ventana y enseguida dijo –“ahorita sale la señora” Al terminar la oración se fue pedaleando en su bicicleta. La señora Josefina Fabian menciona que ha vivido en Cultura Maya desde hace tres años porque se juntó con el señor que vive en esta casa y se mudó con él. Sí le gusta la colonia porque es tranquila dentro de lo que cabe, casi no se escucha que sucedan cosas malas. Un problema es que aún le falta mucha más seguridad, las calles no tienen el alumbrado suficiente por lo que ella procura no salir en la noche por el miedo de que algo malo le pueda suceder.

Otro problema grave que tienen tanto ella como sus vecinos es el gran abandono de perros que se ha generado en su calle, la gente lo ha tomado como el lugar ideal para dejar a sus perros y al no estar esterilizados se siguen reproduciendo más y más. Josefina manifiesta que hace poco tiempo una perrita acababa de tener cachorros entonces si eran siete perros los que había ahora ya son más de diez y si más gente ve a todos estos perros aquí probablemente llegarán más personas que decidan abandonar a su mascota en la calle donde vive Josefina.

En cuanto a los cambios que ha percibido dentro de la colonia dice que no han sido muchos, el más significativo es lo que ahora se está haciendo en el parque que está en frente de su casa. Le preguntamos ¿qué lugares son los que más frecuenta? a lo que contestó –“pues la verdad es que yo solo salgo para realizar las compras indispensables ya sea para comprar de comer o si tengo que ir a la farmacia o a la tortillería, pero hacer alguna otra cosa la verdad es que no, bueno sí salgo a caminar por la mañanas aunque sea sólo por algunas cuadras y me gustaría hacer alguna otra actividad como tejer, bordar o hacer manualidades en general, yo asistí a algunas clases del CAO que no tiene mucho que lo abrieron, pero la verdad no me gustó mucho porque los maestros no tienen la paciencia que deberían de tener, se desesperan con facilidad y eso no me agradó mucho por esa razón ya no fui más a las clases.”